BUENAS EMOCIONES, BUENA ALIMENTACION, BUENA DIGESTION

gestión de las emociones tratamiento sobrepeso y obesidad
Mi padre, buen médico de los de antes, de los que escuchaban a los pacientes, como si de un padre confesor se tratase, decía que “el estómago es la caja de resonancia del cerebro y las emociones”

También se dice que en el estómago está el segundo cerebro. 

Muchas veces, la angustia es el síntoma central de muchos problemas del aparato digestivo y esto no puede pasar por alto a los que cuidamos y nos dedicamos a la salud de las personas.

Debemos vigilar bastante el ambiente que rodea a las comidas, ya se antes, durante o después de estas, ya que si hay un buen ambiente prandial, se obtendrá una buena digestión, muy importante en la rutina diaria. 

Muchas veces hay enfermedades digestivas, que tras variados y completos estudios diagnósticos,  no tienen un origen orgánico y si funcional, fiel reflejo de nuestro estado mental.

El hipotálamo, pequeño centro nervioso alojado en el cerebro y por algunos llamado “cerebro del cerebro” es el que regula nuestras emociones y las extiende por el sistema neurovegetativo y por las conexiones con la corteza cerebral, transmitiendo la información consciente o inconscientemente a nuestro abdomen, repercutiendo en los diferente órganos que en el habitan, manifestándose con variados síntomas o molestias como la acidez gástrica, gases intestinales, eructos, distensión abdominal, ruidos y movimientos gastrointestinales, dificultad en la digestión, problemas en el hábito intestinal, bien en forma de diarrea o de estreñimiento, etc.

Y bien, todo esto está muy bien, pero ¿qué podemos hacer para mejorar la salud mental y nuestras digestiones?. 

Debemos procurar hacer una dieta saludable y equilibrada, en cantidad y en calidad y realizar actividad física regular (evitando el sobrepeso), dormir bien y llevar una vida lo más relajada posible, siendo feliz y huyendo del estrés, la tristeza, el enfado, la ansiedad, en definitiva tener un equilibrio mental. 


estrés y obesidad


Tener un hobby (jardinería, manualidades, deporte,  música, meditación etc.) que nos tenga distraídos en nuestros ratos libres, es una buena prevención para estos trastornos. 

Y no nos olvidemos de las plantas para mejorar nuestra salud digestiva, como la manzanilla, la menta, el hinojo, el regaliz, el jengibre, la melisa, la tila, el malvavisco, el boldo, el anís, la canela, el comino o la ulmaria. 

En otra ocasión, hablaremos de que alimentos son beneficiosos para nuestra salud digestiva. 

Dr. Alfonso C. Gálvez Martín
Médico Nutricionista