Soporte psicológico, clave para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad

tratamiento de la obesidad
Incertidumbre sobre si se será capaz o no de cumplir con el tratamiento, miedo a fracasar con respecto a conseguir adelgazar o recaer y volver a ganar peso al cabo de un tiempo, ansiedad por la comida, estrés, baja autoestima, poca confianza en uno mismo,.... son algunas de las reacciones asociadas a muchos casos de sobrepeso y obesidad.
 
Por eso, además del tratamiento médico (dietas, balón intragástrico, método pose, método apollo, banda gástrica, etc...) el psicológico es clave para combatir el sobrepeso y en especial en casos de obesidad, obesidad grave y mórbida.
 
El tratamiento psicológico es fundamental porque además de tratar las reacciones mencionadas al inicio de este artículo, mejora el compromiso del paciente con el tratamiento y la aceptación de que determinadas variables psicológicas interfieren en su proceso de perder peso.
 
De hecho muchos pacientes al principio no tienen claro que esta parte del tratamiento sea necesaria y pueden llegar a mostrar cierta incredulidad sobre el hecho de que la parte psicológica del tratamiento deba tener el mismo peso que la parte de seguimiento nutricional para el cambio de hábitos alimenticios o el funcionamiento de la propia técnica o tratamiento escogido para tratar el problema de obesidad.
 
 

tratamiento del sobrepeso y la obesidad método pose

 
Siempre insistimos en que las técnicas -balón intragástrico,método pose,método apollo, etc...-por sí solas no son milagrosas si no se complementan con un buen seguimiento médico multidisciplinar que trate diferentes enfoques incluida la parte psicológica.
 
Uno de los principales objetivos de parte psicológica es el lograr un cambio de hábitos tanto alimenticos como de estilo de vida (evitar el sedentarismo) efectivo.
 
Y es que este cambio de hábitos es la clave para que el tratamiento funcione a largo plazo y se logre poner freno al exceso de peso de por vida.
 
El otro aspecto clave en la parte psicológica es el fomentar el "autocuidado" del paciente.

Cuando uno empieza a perder peso la motivación es máxima y debe aprovecharse para continuar instaurando unos hábitos que hagan que el paciente se sienta motivado para seguir cuidándose, para pensar más en si mismo y para iniciar más cambios en su estilo de vida que le llevarán a ganar confianza, seguridad en sí mismo y ganas de continuar con esos cambios.
 
El objetivo del psicólogo es disminuir el miedo, la ansiedad, la baja autoestima, etc... y ayudarle a conocerse mejor, a mejorar la comunicación con su entorno de familiares, amigos, vida social, etc.. y en definitiva, y teniendo como base la pérdida de peso, mejorar su calidad de vida a nivel físico y emocional.