Enfermedades Digestivas y su relación con la obesidad: Reflujo Gastroesofágico


Nuevas investigaciones apuntan a una asociación entre la obesidad y la acidez estomacal . 


Diferentes estudios han demostrado que el aumento de peso y/o la obesidad concentrada en el abdomen (obesidad abdominal) pueden empeorar o causar la enfermedad de reflujo gastroesofágico. 

Se calcula que uno de cada 4 españoles padece acidez de estómago.


El reflujo gastroesofágico  ocurre cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago. El aumento del riesgo de padecer reflujo gastroesofagico si tenemos exceso de peso es debido a que el exceso de grasa en la zona abdominal causa presión en el vientre y favorece el desarrollo de hernia de hiato que causa el reflujo gastroesofágico.

¿Por qué es importante evitarlo?

Además de las molestias que ocasiona (que no son pocas) es peligroso a largo plazo ya que el ácido gástrico que pasa al esófago además de causar irritación e inflamación de modo repetido a medio largo plazo puede hacer que aparezcan complicaciones más graves, entre ellos se favorece la aparición de la enfermedad esófago de barret que es de algún modo la "antesala" del cáncer de esófago.

En definitiva y sin ánimo de asustar pero sí de informar, algo que puede ser una pequeña molestia en un inicio, puede llevarnos a complicaciones más graves.

El riesgo de estos trastornos parece aumentar progresivamente con el aumento de peso por ello el objetivo del tratamiento del Reflujo gastroesofagico no és solo disminuir los síntomas molestos de este trastorno digestivo, sino también para disminuir los riesgos propios del desarrollo de estas otras condiciones esofágicas, más graves y para disminuir estos riesgos, el perder peso es esencial.

Perder peso, la clave para reducir o evitar el Reflujo Gastroesofágico

Recientemente una  investigación ha mostrado que la pérdida de peso puede mejorar los síntomas del reflujo gastroesofágico.

Según un estudio publicado en la revista Obesity , en 2012 , la mayoría de las personas que tenían sobrepeso u obesidad que se inscribieron en un programa de pérdida de peso estructurado incluyendo cambios de los hábitos alimenticios y de estilo de vida experimentaron una resolución completa de los síntomas de reflujo gastroesofágico. 

La relación entre la pérdida de peso y la resolución de los síntomas depende de la cantidad de peso perdido , de manera que los que sujetos perdieron peso , experimentaron más mejoras que los que perdieron menos. Entre sexos de dieron algunas diferencias. De este modo, mientras que las mujeres notaron la mejoría en los síntomas después de perder entre un 5-10% de su peso los hombre empezaron a notar mejorías después de perder un 10% de su peso.

En otro estudio publicado en la revista Gastroenterology , se llegó a la misma conclusión: Al  bajar de peso mediante la restricción de calorías y aumentar la actividad física, se demostró una mejoría significativa en los síntomas de reflujo gastroesofágico que padecían los participantes en el estudio. Lo más importante, es que se hizo un seguimiento a los 6, 12 y 18 meses y los participantes en el estudio experimentaron una disminución en la grasa abdominal y en los síntomas de la acidez y el reflujo ácido. Uno  de los beneficios de perder peso es que los pacientes pudieron en la mayoría de casos  eliminar o reducir los medicamentos para tratar la acidez estomacal.

Junto con perder peso hay algunos pequeños consejos que también pueden ayudar a disminuir los síntomas de acidez estomacal si bien el principal es la pérdida de peso y el cambio de hábitos alimenticios.

Algunos de estos consejos son:

-Dormir con la cabeza algo elevada
-Eliminar el tabaco, alcohol, bebidas gaseosas, cafeína
-Reducir determinados alimentos de tu lista como por ejemplo alimentos picantes, chocolate, cebolla, ajo, comidas con alto contenido graso.
-Repartir la comida en porciones  más pequeñas y más veces al día (5 comidas diarias: desayuno, desayuno a media mañana-comida-merienda-cena), en lugar de comer mayores cantidades de comida de forma más concentrada.
-No comer con ropa apretada o que vaya muy justa. 
-Por la noche es conveniente que pasen al menos un par de horas desde que se cena hasta acostarse.


Si quieres cambiar tus hábitos alimenticios y además tienes que perder peso te aconsejamos que te dejes asesorar y tratar por un equipo médico y si es necesario por un tratamiento que te ayude en esta transición como puede ser el balón intragástrico o el método POSE, ahorrarás tiempo, dinero y frustraciones y ganarás en salud y bienestar. 

Si decides dejarte asesorar, cuenta con nosotros, estaremos encantados de ayudarte en tu proceso para conseguir la pérdida de peso y mejorar tu estado general de salud.