Obesidad y Estrés

Según un estudio realizado en Melbourne (Australia), la hormona que el cuerpo genera en situaciones de estrés (cortisol) hace que las personas que padecen estrés sean más propensas a tener obesidad.

Una forma habitual para muchas personas de combatir ese estrés (además del hecho de que altos niveles de cortisol-hormona del estrés- hagan que una persona sea más propensa a la obesidad), es "atacando" la nevera y comiendo compulsivamente.

De este modo, pequeños cambios en el estilo de vida, tales como cambiar los hábitos alimenticios e incorporar algo de ejercicio harían que parte de esa tendencia a la obesidad se controlase mejor.

Una de las conclusiones que se extraen de este estudio es que si somos capaces de saber de antemano qué personas van a tener más tendencia a padecer sobrepeso, éste exceso de peso se podría tratar antes con técnicas poco invasivas como el balón intragástrico que ayuden a controlar esa ansiedad  y evitar así que esa tendencia al sobrepeso se convierta en una obesidad más grave.